2 septiembre 2026

La afectación de El Niño en la costa de Perú

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El fenómeno El Niño es uno de los principales factores que influyen en la pesca y la acuicultura en la costa peruana. El calentamiento anormal de las aguas del Pacífico ecuatorial modifica las temperaturas, las corrientes marinas y el régimen de lluvias.

Su impacto, sin embargo, varía según la especie. En el caso del calamar gigante (Dosidicus gigas), las altas temperaturas y los cambios oceanográficos pueden cambiar su distribución y disponibilidad, mientras que en la zamburiña (Argopecten purpuratus) las condiciones ambientales pueden alterar sus condiciones de cultivo y supervivencia.

En ambas especies, el seguimiento de las condiciones del mar y del clima es decisivo para anticiparse a estas variaciones y reducir su impacto en el sector.

Calamar gigante: cambios en la distribución y disponibilidad

El aumento de la temperatura y los cambios en las corrientes pueden afectar dónde se encuentra y cómo se mueve el calamar gigante. Esta especie puede desplazarse hacia otras áreas, dispersarse o encontrarse a mayores profundidades, reduciendo su presencia y, por tanto, su disponibilidad en las zonas habituales de pesca.

La dificultad para localizar el recurso puede traducirse en capturas más irregulares y un menor rendimiento de la flota, que debe dedicar más tiempo a su búsqueda, incrementando así los costos operativos.

Este escenario también puede repercutir en el mercado al generar una mayor volatilidad en la disponibilidad de la especie, así como variaciones en los precios, con consecuencias para toda la cadena de suministro: desde los propios productores hasta las empresas de procesamiento y distribución.

Zamburiña: efectos sobre los cultivos de Sechura

En la zamburiña, las condiciones ambientales representan una amenaza real para los cultivos y la producción. El principal foco de riesgo es Sechura, al norte de Perú, que concentra aproximadamente el 69% de la producción peruana.

El incremento de la temperatura puede afectar al crecimiento de la especie y condicionar su capacidad de supervivencia. Si además se producen lluvias intensas, estas pueden provocar el ingreso de agua dulce a las zonas costeras.

Estas condiciones pueden comportar cambios bruscos en la salinidad, una mayor sedimentación en las zonas de cultivo y una menor oxigenación en determinadas áreas.

El conjunto de estos factores puede elevar el riesgo de mortalidades y reducción de la producción, con un impacto significativo para los productores.